¡Nuestro principal ingrediente son los granos germinados!

¿Qué son los granos germinados?

Son en esencia semillas, granos o leguminosas, que después de haberse sometido a ciertas condiciones de humedad, temperatura y aire, inician su proceso de germinación convirtiéndose en pequeños brotes.

Los granos germinados o brotes, son considerados un súper alimento “vivo”, de fácil digestión y son verdaderas concentraciones de nutrientes y enzimas, ya que sus propiedades nutricionales incrementan entre 400% y 800%, en comparación con la semilla adulta seca; también tiene 10 veces más antioxidantes y nos ayudan a proteger las células, por lo que previene enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, entre otras.

Se consideran un excelente sustituto proteínico de la carne, sus enzimas los hacen ser más digeribles y aportan vitaminas B, C, K, E y del complejo B, Potasio, Hierro, Magnesio, Fósforo y grasas saludables.

 

Proceso de Germinación.

En el proceso de germinación hay 3 fases:

1° Fase de hidratación: El primer paso es la absorción del agua que debe ser intensa, incrementa a actividad respiratoria de la semilla.

Fase de germinación. Se reduce o detiene la absorción de agua, en esta fase empieza a transformarse para desarrollar una plántula.

Fase de crecimiento: En esta etapa se desarrolla la “radícula” o parte del embrión de una planta que va a dar lugar a la raíz, la absorción de agua vuelve a aumentar, así como la actividad respiratoria.

 

Aprende a germinar en casa.

Recuerda que todos tus utensilios deben estar bien limpios y desinfectados.

Necesitas:

  • 1 tarro de cristal de boca ancha
  • Una gasa o malla mosquitera
  • Una liga
  • Lentejas (u otra semilla que quieras germinar)

Procedimiento:

1.- Enjuaga bien las semillas antes de empezar el procedimiento.

2.- Pon las semillas en el frasco de cristal hasta 1/3 parte, rellénalo con agua filtrada de preferencia o de garrafón, cubre el frasco con la gasa o malla sujetándola con la liga y deja reposar por 24 hrs.

3.- Una vez remojadas, drena el agua del frasco volteándolo boca abajo y ve enjuagando las semillas hasta que el agua empiece a salir transparente.

4.- Drena toda el agua y deja el frasco inclinado en un lugar cálido y oscuro, procura que no se tape toda la boca del frasco con germinados, trata de inclinarlo de tal forma que, pueda drenar bien el agua y haya un espacio por donde pase el aire al interior del frasco.

NOTA: Recuerda que mucha agua o poco aire podrían crear hongos y moho.

5.- Enjuaga 2 o 3 veces por día, durante 2 a 5 días, dependiendo de la semilla, es que van a comenzar a verse los brotes, cuando tengan 2 o 3 cm. de largo, se expondrán a la luz solar indirecta durante unas 2 horas para que las hojas se pongan de color verde, es decir, para que se forme la clorofila, favoreciendo el aumento de la vitamina C.

6.- Una vez que termine el proceso de germinación estarán listos para consumirlos; puedes guardar tus brotes en el refrigerador, asegúrate que estén bien escurridos y secos dentro de un contenedor con una servilleta dentro, para ayudar a reducir la humedad. Dentro del refrigerador, te van a demorar aproximadamente 1 semana, no se recomienda hacer grandes cantidades de germinados ya que no los puedes mantener por mucho tiempo.

https://elpoderdelconsumidor.org/

http://repositorio.ute.edu.ec/

Fuente: Unión Vegetariana Argentina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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