Muchos hemos pasado por la época de la vida, en la que hacíamos un montón de ejercicio. Normalmente ocurre en la adolescencia que es cuando teníamos mucha energía y nos buscábamos actividades con los amigos para no aburrirnos, o tal vez, nuestros padres nos inscribieron a una o varias clases con la intención de que hiciéramos actividad física y mantenernos entretenidos.

Pero, ¿Qué pasa cuando nos hacemos adultos y por qué es más difícil mantenernos?

Es muy común que un día dejamos de salir a correr o abandonamos las clases de spinning, porque nuestros compromisos y actividades diarias nos quitaron toda la energía y lo único que queríamos al final del día era descansar, quedarnos viendo series, premiarnos con comida que nos encanta o como ya nos veíamos mejor, nos damos el permiso y le damos prioridad al tiempo con los amigos o la familia y solo decidimos ignorar que nuestro cuerpo nos pida actividad.

Puede ser que empecemos a perder masa muscular y fuerza; ya cuando notamos estos cambios y queremos iniciar nuevamente, es muy común caer en un círculos peligroso en el que estemos tan cómodos, que aplacemos cada vez más que el retomarlo que se nos haga casi imposible.

Y es que, el estilo de vida sedentario acarrea problemas de salud y los síntomas empiezan al cabo de las 8 semanas de sedentarismo,

“a partir de la 8va. semana de abandono del entrenamiento la pérdida de la fuerza muscular se sitúa entre el 7-12%”,

advierte el doctor Mario Lloret, especialista en Medicina del deporte y catedrático de Anatomía aplicada a la actividad física de INFEC., perdemos agilidad y coordinación por lo que nos volvemos más torpes y lentos, incrementa el riesgo de tener ansiedad o depresión, es muy común padecer de estreñimiento, el metabolismo se hace más lento, acumulas grasa y eventualmente podemos tener enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad entre otras.

No importa la edad, nunca debemos dejar de practicar algún tipo de ejercicio, por lo que te dejamos estos trucos que creemos te pueden ayudar a sentirte bien y empezar una vida mejor.

  1. ESTABLECE HACER EJERCICIO COMO PRIORIDAD Y PON UN HORARIO PARA ENTRENAR: Cuando llegas del trabajo, ¿no te dan ganas de nada y menos de llegar a hacer ejercicio, o peor aún, levantarte a las 6am te resulta una tortura?

Puedes tomar el horario del día en que tienes más energía y partir desde ahí. Si es por la mañana, tal vez implique levantarte 1 hora más temprano que de costumbre; o que, por la tarde, tengas que cancelar algún plan con alguien. Pero siempre recuerda, que cuidar tu cuerpo es tan importante como cuidar la vida social, dale el tiempo a todo, no quedes mal contigo.

  1. PONTE METAS REALISTAS: Ya llevas 5 días, te duele todo. ¿Y aún no tienes la talla de esa influencer que sigues en Instagram?

Si de inicio te pones metas muy grandes, es posible que muy pronto te agobies y termines tirando la toalla; mejor ponte metas cortas, que puedas logar. Por ejemplo, entrenar 5 días por semana durante 15 minutos cada día, puedes ir incrementando 5 minutos en las semanas siguientes. Si eres constante los objetivos llegarán solos.

  1. REALIZA UNA RUTINA DE EJERCICIOS EFICAZ Y BIEN PLANIFICADA: Ya tienes la ropa de ejercicio, la toalla y todo listo… pero ¡no sabes qué hacer! En lo que investigas, pierdes la inspiración y… ya no hiciste ejercicio.

Ya hay muchos entrenadores en internet, dando rutinas y programas de ejercicios para toda la semana, investiga antes qué rutinas puedes hacer, en el tiempo que tengas programado. Asegúrate de tener todo lo necesario antes de empezar, ya sea en casa o en el gimnasio.

  1. HAZ UNA ACTIVIDAD QUE TE GUSTE: No todo son pesas y elíptica, puedes correr, hacer HIIT, hacer artes marciales, bailar…

Incluso, puedes quedar con amig@s y así se motivan mutuamente, encuentra un motivo para ir y ya no lo verás como un sacrificio, una buena playlist, también te puede motivar muchísimo.

  1. PRACTICA EL AUTOENGAÑO: Cuando sientas flojera de empezar di: “sólo voy a hacer 10 minutos de ejercicio hoy”.

Haz que tu mente se desvíe de la pereza, empieza con retos pequeños, que puede ser incluso: desde ponerte la ropa del ejercicio para dar el siguiente paso y ejercitar, será muy gratificante haberlo logrado sólo por ese día. Cuando estés terminando tu rutina de ejercicios, piensa:

“¿qué más da si, sólo por hoy le aumento otros 10 mins?”.

Aprovecha que ya estás ahí y dale al máximo para hacer valer esos 10 minutos extra y al acabar “¿qué tal otros 10mins, si ya estoy ahí ¿no?”, sin darte cuenta, el tiempo pasará volando. Incluso, pueden pensar en parar “hasta que termine la siguiente canción”, tu mente tendrá retos pequeños, que serán más fáciles de lograr.

  1. NO ES NORMAL ESTAR SIEMPRE CANSAD@: ¿Te sientes muy cansado para empezar el ejercicio?

Mucha gente se la pasa cansada y los pretextos pueden ser miles, pero, tienes que ser muy honesto contigo mismo y revisar a qué se debe tu cansancio, escucha a tu cuerpo y atiéndelo, es común, la falta de sueño o una mala alimentación. Cuando nos sentimos así, tal vez, sea más fácil sentarnos en el sofá y ver nuestra comedia favorita, pero el ejercicio, puede mejorar nuestros niveles de energía y ánimo. Irónicamente, te va a quitar el cansancio, te vas a sentir desestresado, más feliz y con energía.

Asegúrate de dormir entre 7 y 9 horas diarias, cuando duermes es cuando tu cuerpo se regenera, ponte estricto con tus horarios de sueño, en unos días sentirás la diferencia, ¡incluso en la piel!

Nunca olvides la importancia de comer bien, agrega muchas verduras, frutas, semillas y germinados a tus comidas (checa nuestras recetas saludables y deliciosas); los vegetales son mucho más fáciles de digerir por el cuerpo y te van a llenar de nutrientes, no te saltes ninguna comida y estarás con la pila cargada cuando sea la hora de empezar.

  1. NO LE DES DESMASIADAS VUELTAS Y EMPIEZA: No lo pienses más, a veces nos auto saboteamos y queremos engañar a nuestra mente, poniéndonos a hacer otras cosas, que no hicimos durante el día y se nos va la hora de entrenar, en otras cosas no tan prioritarias.

Cuando sea el momento, cámbiate y empieza, ¡no lo dudes!, piensa que cuanto antes empieces, más temprano acabarás y podrás hacer lo demás pendiente. Tampoco esperes al lunes para iniciar, aprovecha la revelación que tuviste de empezar a hacer ejercicio y ponte en acción ¡el momento es ahora!

  1. EVITA LESIONES: Una lagartija mal hecha, puede incapacitarnos 15 días y muy probablemente desistamos de retomar el ejercicio.

Las lesiones durante el ejercicio son muy comunes y más cuando estamos iniciando, para evitarlo, consulta a los que saben y pregunta. Si nos aseguramos de hacer cada ejercicio correctamente, incrementamos las posibilidades de tener mejores resultados y evitamos lesiones. Investiga, en internet hay entrenadores que orientan sobre cada movimiento, pero hazlo en paginas reconocidas y de entrenadores certificados.

El ejercicio, además de ayudar a que tengas cambios positivos en tu salud y físico, va a traer mejoras en tu estado mental, ya que, al hacerlo, el cerebro libera endorfinas, que son sustancias que tienen un efecto similar a los opiáceos sintéticos y nos dan la sensación analgésica, de bienestar, incluso de euforia. Te va a ayudar a lidiar con el estrés, a mejorar tu autoestima y tus relaciones sociales, en resumen, a mejorar tu calidad de vida.

Después de leer esto ¿te dieron ganas de empezar?

https://www.lavanguardia.com/vivo/ejercicio/20170226/414184118528/como-cambia-tu-cuerpo-cuando-dejas-de-hacer-ejercicio.html

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